Memorando Memorando Logo

Llega la primavera, el buen tiempo y las ferias

escrito el ·
Eventos

Llega la primavera y con ella, el buen tiempo, las terracitas y como no, las ferias. Esos maravillosos días en los que toda una ciudad se congrega con la única preocupación de comer, beber y bailar. La diversión es la prioridad de las ferias, pero, ¿alguna vez te has preguntado cuál es su origen?

¿Cómo surgieron las ferias?

Aunque los orígenes no son del todo exactos, se cree que las ferias nacieron en la Edad Media en la Europa Occidental, donde las ciudades crecían a la par que lo hacía el comercio a larga distancia, la artesanía y las finanzas.

Es entonces cuando los mercaderes en una localidad que se encontrase en un punto clave de la región, se citaban durante varios días para establecer tratos comerciales. Generalmente se realizaba una vez al año, coincidiendo con algún santo o patrón señalado. Las autoridades locales eran las que se encargaban de habilitar un espacio donde se pudiese celebrar la feria.

En España predominaban las ferias de ganado donde mercaderes de todo el país acudían para negociar con cerdos, caballos, ovejas, vacas y toda clase de animales. Posteriormente se empezaron a celebrar ferias por otros motivos: fechas señaladas, santos…

A medida que pasaban los años, los visitantes de la feria se dieron cuenta que acudían al evento más por el ambiente y la comida que por motivos comerciales, por lo que la práctica se fue refinando y terminó derivando en lo que actualmente conocemos como feria. El ejemplo más claro de ello es la Feria de Albacete, la más antigua de nuestro país, o la Feria de Abril en Sevilla.

Si pese a desgranarte su origen, no eres muy partidario y aún no has estado en una de estas ferias, te invitamos a que vivas la experiencia al menos una vez en la vida: recuerda que los mejores recuerdos surgen de los planes más inesperados.

Content Manager

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *